Habilidades Sociales

 

  LA BARCA TEATRO 
HABILIDADES SOCIALES
de Javier de Dios

 Una profesora insegura, un comercial perfeccionista, un actor que duda de su talento, un filólogo frustrado y la psicóloga que les guía a todos en busca de la felicidad… ¡Bienvenido al curso de Habilidades sociales!: superarás el miedo a ti mismo, superarás el miedo al otro y… ¿aprenderás a mentir? 

Habilidades sociales: una comedia dramática, actual y cercana, sobre el anhelo de felicidad y la manipulación de las emociones en el mundo en que vivimos. ¿Ser como somos o como quieren que seamos? Esa es la cuestión.

Interpretada por la compañía madrileña La Barca Teatro (Jorge Cachero, David J. Díaz, Juanma López, Ramos López y Esther Ramos) y con dirección del propio autor, Habilidades sociales se estrenó en Madrid en 2007. En 2009 giró con enorme éxito por América Latina y fue la representación española de ese año en el Festival Internacional de Teatro de Asunción (Paraguay).

REPARTO

(por orden de intervención)

ÁLEX…………………………….DAVID J. DÍAZ

PEDRO……………………….JUANMA LÓPEZ

VÍCTOR……………………..JORGE CACHERO

LUCÍA………………………….ESTHER RAMOS

SOFÍA…………………………..RAMOS LÓPEZ


DISEÑO GRÁFICO Y FOTOGRAFÍA
JAVIER NAVAL
DISEÑO DE VESTUARIO
LA BARCA TEATRO
ILUMINACIÓN
DAVID DE TOMÁS
ESPACIO ESCÉNICO
DAVID IZQUIERDO
 
AYTE. DIRECCIÓN
GONZALO RODRÍGUEZ
PRODUCCIÓN
LA BARCA TEATRO
TEXTO Y DIRECCIÓN
JAVIER DE DIOS

HABILIDADES SOCIALES Vídeo


labarcateatro@telefonica.net

RESEÑAS DE PRENSA Y CRÍTICA


HABILIDADES SOCIALES

El madrileño Javier de Dios López estrena una ironía sobre las trampas de la autoayuda, tras obtener el Premio Euskadi con “Comida para peces”

 

El engaño de ciertas recetas de autoayuda, la culpabilidad y la manipulación emocional son algunos asuntos que teatraliza la comedia dramática Habilidades sociales, del madrileño Javier de Dios López, que estrena con su compañía La Barca Teatro. La pieza gira en torno a un curso de “habilidades sociales” que imparte una terapeuta en un centro cultural. En él se reúnen cuatro personas insatisfechas de sí mismas: una profesora, un comercial, un parado y un actor. “Es un texto actual e irónico sobre la manipulación de las emociones y del lenguaje”, dice Javier de Dios. “Vuelve a estar de moda el mito del individuo que se hace a sí mismo; hay una manipulación que genera miedo, que nos hace sentirnos culpables de cuestiones que no dependen de nosotros, ocultando su carácter social”, añade el autor y apunta: “Hay problemas que no se pueden resolver sin contar con los demás”.

La obra juega con distintos planos de ficción, como con una serie de paréntesis de la acción en los que el espectador conoce pensamientos y deseos de los personajes, o algunas “representaciones” que hacen éstos de sus angustias durante la terapia. El tema y las formas de “Habilidades sociales” remiten al elaborado realismo de “Comida para peces”, el anterior estreno de Javier de Dios (2004), una disección sobre el acoso laboral. Editada por Hiru (Guipúzcoa), en 2006 ha sido la primera pieza teatral que recibe el Premio Euskadi de Literatura en Castellano, que se otorga por primera vez a un escritor residente fuera del País Vasco.

 

JOSÉ HENRÍQUEZ, Guía del Ocio, Nº 1634, abril 2007.

 

 

 

 

HABILIDADES SOCIALES,

POR LA BARCA TEATRO, EN LA SALA ÍTACA

 

Con un lleno absoluto, para satisfacción de los aficionados el teatro, asistimos al estreno, en la Sala Ítaca (Madrid), de una nueva producción de la compañía La Barca: “Habilidades sociales”. La obra es de Javier de Dios director, a un tiempo, de la función y de la compañía, y un autor al que entrevemos como preocupado por temas de actualidad y relacionados con la sociedad en la que vivimos.  (…) En “Habilidades sociales”, sitúa al espectador, gracias a una sencilla y acertada escenografía de David Izquierdo, en un lugar aséptico, traslucido, tanto que casi parece una pecera, y los “peces” son una profesora, un actor, un ejecutivo encorbatado (¡claro!), un filólogo que no encuentra trabajo y una psicóloga.

Los intérpretes (excelentes Jorge Cachero, David J. Díaz, Juanma López y Esther Ramos) tratan así de aprender a mentir guiados por las lecciones y los ejercicios prácticos de la psicóloga (Ramos López, muy convincente y acertada en el papel). Porque ¿qué es si no mentir el comportarse sin naturalidad, forzando la actitud, los gestos, y hasta las muecas? Todo, sin duda, en busca del éxito social, eso a lo que a propia sociedad nos induce pero que, de aceptarlo, nos convierte poco menos que en robot. (…)

Hay, hacia el final, una situación (que no vamos a desvelar para no estropear la función a los posibles espectadores) que nos lleva a reflexionar, además, sobre si no estarán engañándose a sí mismos quienes nos inducen a comportarnos como realmente no somos.

En resumen –me preguntaba al salir, camino del metro- ¿no estaremos viviendo en una absoluta mentira? ¿Y si nos comportáramos todos como realmente somos o como lo sentimos en cada momento? Ser como somos y no como nos obligan que seamos, esa es la cuestión. Y, a lo mejor, a todos nos iba mejor.

 

SALVADOR ENRÍQUEZ, NOTICIAS TEATRALES, 15-04-07


CRÍTICA: WWW.NOTODO.COM

 Cinco personajes perdidos en la era de los libros de autoayuda, de la búsqueda desesperada del éxito, del acoso escolar y del empleo basura. Un actor que desconfía de su talento, una profesora de carácter débil, un filólogo en paro y un comercial agobiado por su jefa participan en un taller de habilidades sociales. La directora, una psicóloga desenvuelta y segura de sí misma (aparentemente), les ayudará a desarrollar técnicas para superar sus temores y desenvolverse en situaciones conflictivas. En Habilidades sociales, el dramaturgo Javier de Dios cuestiona la validez de esas “recetas para la felicidad” que ciertos gurús despachan como cura para los males del alma que todos sufrimos, en mayor o menos medida: el miedo al fracaso, la inseguridad, la falta de autoestima…

La psicóloga adiestra a los alumnos para que oculten sus emociones, controlen su lenguaje gestual o elijan las palabras adecuadas para derrotar al adversario. En suma, les propone parapetarse tras una coraza que, sin embargo, está hueca. Detrás de esa imagen de cartón piedra continúan latentes los verdaderos problemas de los protagonistas. El autor propone una reflexión sobre la manera en la que nos mostramos ante los demás. ¿Es necesario renunciar a ser uno mismo para proyectar una imagen de éxito y ser respetado? ¿No hay más alternativa que actuar continuamente para no dejar entrever los verdaderos sentimientos de cada uno? No es difícil para el espectador simpatizar con los personajes e identificarse con sus temores. Tanto el trabajo de los actores como el texto dramático consiguen transmitir intensidad y veracidad, y el tratamiento humorístico sirve de contrapunto a las situaciones patéticas e incluso trágicas a las que se enfrentan. La austera escenografía y la sencillez del propio espacio teatral de la Sala Ítaca contribuyen a potenciar este efecto realista, demostrando una vez más que no son precisos unos recursos apabullantes ni fuegos de artificio para emocionar y hacer pensar al público.

 publicada en www.notodo.com

 

HABILIDADES SOCIALES
FUE FINALISTA DE LOS PREMIOS NOTODO 2007

 

CRÍTICA: aquimuerehastaelapuntador.blogspot.com


CRITICA TEATRAL: “Habilidades sociales”, de Javier de Dios, por La Barca Teatro en la Sala Itaca de Madrid

VÍCTOR IRIARTE.

 

Habilidades sociales podría subtitularse “o de cómo cagarse en Jorge Bucay y en todos los dementes que leen sus libros de autoayuda sin partirse el bazo de la risa por las memeces que suelta con frases pomposas y huecas escritas con ínfulas de ensayista”. Se exhibe hasta el 9 de diciembre en la Sala Itaca de Madrid, a las 20:30 horas de jueves a domingo. No se la pierdan.


Nadie al que le guste el teatro debiera perdérsela, repito, y no sólo ante la apática
cartelera de Madrid, sino porque es una obra excelente de un autor importante, Javier de Dios, quien el año pasado ganó el Euskadi de Literatura por su anterior texto teatral, Comida para peces (primera vez que se entrega este premio a una obra teatral y primera vez a un no vasco). Comida para peces, una obra sobre el mobbing en las empresas, sin concesiones, sin finales redondos… ya ven por dónde va el autor.


Habilidades sociales no precisa más que de una jaula de cristal y cinco asientos por toda escenografía. Una pecera de lujo que la iluminación demuestra no ser tan transparente como nos pensábamos. Cuatro personas acuden a una sesión de autoayuda, a mejorar su autoestima, a ganar confianza, a controlar los impulsos, inteligencia emocional, ya conocen, toda esa basura… Cuatro seres aparentemente grises, como la escenografía, como su vestuario, como su vida, dirigidos por una terapeuta de preocupar, una cantamañanas cuyo pelo rojizo pone la única nota de color en todo el escenario. Una profesora incapaz de imponerse al alumno que la humilla a diario, una víctima del mobbing, un licenciado que no soporta las entrevistas de trabajo para empleos de mierda ni siquiera mileuristas y un actor que no actúa (sobre el escenario).


No quiero desvelar mucho más, pero allí nada es lo que parece del todo, y no todo el que lo pide necesita esa ayuda. El autor, que escribe de forma brillante y dirige con pasmosa facilidad escenas complicadísimas donde se requiere ritmo y limpieza, aunque todos hablen a la vez, es perfectamente consciente de que en este tipo de entrenamientos de la emoción subyace una profunda carga ideológica, que además es inmoral: te ayudan a adaptarte a la sociedad en la que vives, a superar la mierda en que determinados comportamientos te envuelven en vez de cuestionarlos, luchar por cambiarlos, por combatirlos, por ponerlos en evidencia. Nunca lo expresa abiertamente Javier de Dios, su escritura es finísima, pero cada uno de los personajes, en el fondo, lo está expresando con gestos, con silencios, con medias verdades, con sus happenings en sesiones cada vez más claustrofóbicas.


Esa es otra. La Barca teatro son cinco actores de primer nivel que llevan juntos más de una década trabajando en distintos montajes. La conexión entre ellos y con el director es brutal. Y se nota. Es imposible si no una representación tan cerrada, tan perfecta, tan encajada como un cubo de Rubick, sin una fisura, se muestre ante el público con una apariencia tan improvisada, tan informal. Como no salen el teleseries ni encabezan repartos en los teatros nacionales, es de justicia poner sus nombres: David Díaz, Juanma López, Ramos López, Esther Ramos y Jorge Cachero.


No se la pierdan. Sala Ítaca. 12 euros. Metro Palos de la Frontera. El nombre del suburbano a tono con Habilidades sociales: una obra fronteriza, sobre ciertos límites que deberíamos atrevernos a cruzar, que da un soberano palo en la boca del estómago a tanta farfulla, a tanta psicología de baratillo para marujas y manolos. Y a tanto teatro sin ambición.

 VÍCTOR IRIARTE, 02/12/07

   Periodista, crítico y autor teatral, gestor cultural.

Premio “Calderón de la Barca” 2007.